domingo, 3 de mayo de 2015

El Valor de elegir


El valor de elegir
Fernando Savater

Introducción.  Plantea la imperiosa necesidad de preguntarse que es la libertad y sus posibilidades de hacerla tangible en la vida del autor.
Pretende ir más alla de una revisión conceptual acerca de lo que es la libertad, se detiene en la importancia que se le da  a la semiótica cuando se torna más importante lo que se dice que lo que se hace. Las definiciones no terminan siendo convincentes porque siempre están ligadas a unos eventos en un tiempo y lugar específicos.
El término libertad es complejo para comprenderlo, aun cuando puedan haber definiciones simples como aquella que por diferencia se dice que es la que le falta  a los que están en esclavitud o el que la tiene es porque no tiene coacciones.
Cita a Erasmo “no navega mal quien pasa  a igual distancia de dos males diferentes”.
El autor pretende con esta obra mas que cerrar el tema dejarlo abierto para su continua revisión “la filosofía nos permite vivir con dignidad inteligente en la ausencia de certidumbres absolutas”.

Primera parte
Antropología de la libertad
Capítulo 1 El principio del hombre
“El hombre no vive sino que dirige su vida” Arnold Gehlen
El hombre solo puede ser comprendido describirse o interpretarse con categorías extra humanas, o desde la deidad o desde el origen animal. El hombre no puede ser comprendido a partir de algún concepto o categoría que le sea específicamente propio.
El ser humano queda definido según Ghelen por ser un ser práctico un ser que actúa. Actuar es más que movimiento es llevar a cabo un proyecto que trasciende el instinto las acciones tienen que ver con diseño de de situaciones que no están dadas. Tiene que ver con planificar para lo que puede preverse como para lo que no puede ser previsto pero igual urge actuar ante este.
Por lo tanto el principio del hombre y no su origen, sino el principio que lo hace desligarse de otros seres vivientes están en la planificación y ejecución de la acción. Pero además el ser humano evalúa lo planificado y ejecutado para seguir innovando y actuando.
El autor señala que el ser humano comparte una parte instintiva, a la cual llama programa, con otros seres vivientes, pero en cuanto a humanos no hay programa “tenemos la capacidad innata de llevar a cabo comportamientos no innatos”.
El hombre tiene como característica la ausencia de especialización en sus estructuras y sus funciones. La especialización es una trampa ya que hace a la estructura biológica funcional solo para una cosa en cambio la no especialización deja abierta las posibilidades de acción; esto ocurre en los seres humanos no estamos especializados y esto nos permite la flexibilidad de la adaptación. Encuentra nichos en todos los ambientes y trasciende el presente inmediato.
Somos una especie en la cual se mantienen los rasgos “fetales”, esta característica de mantener esta indeterminación evolutiva se le denomina neotenia y es de suponer que es la causa del éxito como especie.
Nuestra especie está muy bien determinada por el desarrollo cerebral, el cerebro es el instrumento más apto para improvisar e inventar ante las urgencias de la realidad; es el órgano específico de la acción: conoce, delibera, valora y decide.
La vida humana perpetúa el rasgo característico de la infancia: el aprendizaje la educación permanente, estamos determinados a convivir con semejantes que nos enseñen y ayuden, nuestro medio ambiente natural es la sociedad.
Cita el autor a Aristóteles al distinguir entre praxis y poiesis. La praxis es autopoiético es creadora y generadora.
Según Pico Della Mirandola (Oratio pro hominis dignitate) todos los seres vivos tienen su lugar en la escala, pero el ser humano no tiene lugar específico por lo tanto con la posibilidad de ascender o descender en esa jerarquía, es decir con capacidad de actuar.
La dignidad del humano esta en ser cocreador de si mismo su perfección está en no tener programa sino en inventarlo y orientarlo hacia lo mejor.
La perpetua adolescencia humana es lo que permite la acción con singular tenacidad y obstinación de las cosas mas admirables y de las mas temibles, sin duda alguna la determinación por la acción es lo que nos hace seres humanos ya que elegimos que acciones vamos a llevar a cabo.

Capítulo 2
Incertidumbre y fatalidad
“¿Se delibera sobre todas las cosas y todo es susceptible de deliberación o sobre algunas cosas la deliberación no es posible? Aristóteles

Sartre afirma que estamos condenados a la libertad, es decir a la acción que es lo que define al hombre, no esta contemplado no actuar sino cómo y dónde actuar.
Al no tener “programas de vida” los seres humanos debemos proponernos planes de vida para vivir según un estilo.
Esto que señala el autor es discutible, hoy en día existen muchos pueblos viviendo una vida de carencias de alimento, agua y vivienda y con abundancia de enfermedades, no pareciera que ese estilo de vida sea producto de su decisión. Cabría preguntarse si ¿ese el programa de vida que  éstas personas quisieran vivir?
Señala el autor que vivir de forma humana o humanamente esta llena de inquietud, la rutina que apacigua porque da certeza de lo que ocurre o va a ocurrir no es característica del ser humano. Ser humano consiste en buscar la fórmula de vida human una y otra vez.
En la acción humana interviene:  a) el conocimiento de lo no dispuesto, b) posibilidades que creemos disponer, y c) la disposición que tomamos.
Ludovico Geymonat lo señala en su obra “la libertad”
  1. Estado de las cosas: la situación como se presenta a quien intenta comprenderla. Son teorías y leyes que permiten explicar la realidad y comprenderla para actuar sobre ellas.
  2. Iniciativas compatibles: es la factibilidad de las posibles acciones a elegir “abanico de ofertas que tenemos para elegir”
  3. El acto de la voluntad: optar por la mejor alternativa  posible.
Actuar conjuga el conocimiento, la imaginación y la decisión en el campo de lo posible. De esta manera la acción es voluntaria,  cita el autor a Aristóteles  en su ética a Nicómaco que la ignorancia y la fuerza vician lo voluntario de la acción.
El autor señala que ambos términos son relativos, si se obra por ignorancia por insuficiente conocimiento o por conocimiento erróneo, el acto no es totalmente voluntario”, pero la deficiencia de conocimiento no anula totalmente lo voluntario de la decisión. A la vez señala que nunca tendremos el conocimiento cierto acerca del estado de las cosas. Kant “la necesidad de actuar es mayor que la posibilidad de conocer”
Cada elección tiene entonces su nivel de incertidumbre-
El otro impedimento es la coacción o la fuerza, cualquier acto bajo estos términos no será un “acto humano” ya que la elección no es posible.
Capítulo 3
¿Para qué? y ¿Por qué?
Sin intención no hay acción, refiere el autor que un acto intencionado cuando se puede responder  a las preguntas para que se hiciera y por qué se realizó el acto.
El para qué es la intención del sujeto que realiza la acción, el porqué es el motivo o causa. La intención apunta a lo que se quiere efectivamente hacer el motivo o la causa por lo que se elige hacer eso propiamente.
La causa de cada acción es siempre la voluntad libre que se decide por un  motivo y no el motivo mismo. La voluntad que elige o el libre albedrío- proaienesis o capacidad de elegir constituye lo medularmente importante de la acción humana con dos componentes esenciales el yo o sujeto y la racionalidad. Con conciencia del tiempo ya que el sujeto el yo sujeto y por lo tanto la acción.
La voluntad humana es voluntad de futuro, afán de seguir durando.
El proceso racional compara y jerarquiza los motivos, los pone en relación con las posibilidades de intervención en lo real.
Nuestros conocimientos y creencia deciden lo que nos parece conveniente desear.
Las respuestas a  ¿por que? Se actúa
  1. Necesidades lo característico es su carácter negativo son carencias a remediar, cuya privación se nos hace insoportable pero cuya satisfacción cuando es habitual y fácil apenas le damos importancia.
  2. Deleites son necesidades convertidas en lujos
  3. Compromisos obligaciones racionales, ponernos en el lugar de otro, cumplir con lo pautado  (capaces de prometer)
  4. Proyectos capacidad para innovar y transformar. Todos somos hombres de empresa comprometidos con planes de futuro. Comprender el porvenir como parte de un diseño propio y no sólo como rutina o como fatalidad o predeterminación.
  5. Experimentos: expresión de nuestra idiosincrasia simbólica es actuar de una manera diferente, el producto resultante es una forma única.

Capitulo 4
Entre lo bueno y lo malo
Nunca es inoportuno pensar con inteligencia y no hay que dejar el histérico nombre de deber o de Autosacrificio a lo que es simplemente un arte feliz y un compromiso racional.

En el mundo animal se busca la repetición eficaz de un modo de existencia para la especie, en  los seres humanos es la perpetuación y el propagamiento de lo irrepetible.
En el arte de vivir pueden señalarse dos partes, la primera cura sui el cuidado de sí mismo. La segunda son las exigencias y los compromisos la ética. Implica el reconocimiento de los otros para que en reciprocidad simbólica confirmen a su vez nuestra humanidad.
El arte de vivir consiste en discernir entre las diferentes formas de actuar y valorarlas.
Establece  una axiología que es lo bueno y lo malo, y una deontología (que debe hacerse y cómo debe hacerse)
De acuerdo con la naturaleza de sus objetivos prácticos reconoce valores y configura normas.
Hay una cierta tensión dialéctica entre lo asentado y lo renovador. Entre los valores considerados de modo abstracto general y su concreta aplicación n un contexto y tiempo determinados.
El que actúa es quien tiene decidir lo más oportuno en cada ocasión sin aplicar mecánicamente cualquier precepto o normativa. Las pautas del arte de vivir ofrecen una orientación pero nunca podrán sustituir la proairesis del sujeto (su posibilidad de elegir como él).
Dentro de este compromiso debemos manejar los dos grandes términos el Bien y el Mal, los más antiguos y permanentes fantasmas teológicos. Solo tienen sentido y utilidad de ser cuando se les relaciona con algo.
Por estoes mejor bueno para o malo para que o para quien.
La vida que los seres humanos intentamos perpetuar y conservar es un devenir de símbolos que se entrecruzan en forma de memoria, de comunidad de códigos, de visiones de futuro.
Los juegos simbólicos marcan la individualización  y el compartir lo singular es lo que denominamos ética.
Lo bueno y lo malo es lo que se opta  por libre albedrío que es una forma de libertad.
Capitulo 5
Tribulaciones del albedrío
La conciencia se descarga de malas elecciones y acaba desapareciendo como tal la conciencia.
Hay un determinismo parcial según Rowen Ogien quien señala  que optamos por el bien si tenemos el conocimiento y escogemos el bien pero si es el mal  es la ignorancia moral. El bien por nosotros mismos el mal según las circunstancias.
La akrasia es optar por el mal aun sabiendo que hay un bien.
Capítulo 6
Las instituciones de la libertad
Pierre Reverdy  “no hay amor sino pruebas de amor parafrasea el autor “no hay libertad sino pruebas de libertad”
La primera es la conciencia que se es capaz de elegir o rechazar
Estar asociados  basados en leyes y costumbres permite configurar unas elecciones racionales.
La sociedad es nuestra prótesis para luchar desde la libertad contra el destino.
Las instituciones humanas, la cultura, permite ahorrarnos muchas decisiones que nos desgastarían y no podríamos atender aspectos importantes para individualizar nuestra personalidad.
El lenguaje es social porque lo recibimos y es lo que nos permite la intersubjetividad
La técnica es la empresa que mas define a lo  humano. El progreso técnico disminuye el tiempo en que se consiguen los beneficios “evolutivos” pero además es cambiante y cuando no hace falta se desecha o se modifica la técnica
La técnica ofrece rápida eficacia y permanente disponibilidad. El conjunto de prótesis libremente elegidas e inventadas para resistirse al destino por lo menos de forma parcial.

Los seres humanos actuales no solo somos el simple resultado de la evolución biológica sino la obra  por la capacidad práctica de nuestros antepasados.
La libertad  se refiere a lo que podemos hacer y no a lo que queremos hacer.
La libertad  significa una relación social una división social para que haya libertad tiene que existir un estado de no libertad.
Segunda parte
Elecciones recomendadas
Elegir la verdad
El autor señala que la verdad no siempre es aceptada por las personas,  y es verdad en  un aquí y un ahora, respecto a algo a una posición por lo tanto no es absoluta. Tampoco puede decirse que se relativiza la verdad, en lo que quiere decir que le quita fiabilidad.
La verdad es una cualidad de nuestra forma de pensar o de hablar sobre lo que hay  pero no un atributo ontológico de lo que hay.
La verdad es acierto o coincidencia la posición de quien pretende saber que mejor se adecue a lo que pretende sabido. La correspondencia entre lo conocido y lo que se conoce.
No todos los tipos de verdad son iguales esto no quiere decir que toda verdad sea una construcción caprichosa o imprecisa como las falsedades que se le oponen.
 “que no lo sepamos todo  no quiere decir que lo que sabemos es lo inesencial tan absurdo resulta creer en la omnipotencia de  nuestra razón  como en la de nuestra ignorancia.”
Capitulo 8
Elegir el placer
El placer es en si mismo, no es un medio instrumental para conseguir nada  ni siquiera es un fin en si mismo sencillamente es el deleite del placer.
Son varios los reproches acerca del placer, uno de ellos es la inmadurez se pretende que el placer sea aplazado para poder ser maduro. Realmente el placer es atemporal porque inmuniza contra los castigos o recompensas.
El segundo reproche o acusación contra el placer es la rebeldía, buscar el goce es rebelarse contra la obligación... Señala el autor que el ocio el goce o el placer debe ser considerado como algo merecido por ejemplo pone al centro de cansancio (trabajo) para poder ganarse el descanso o el ocio.
La templanza tiene su razón de existir para prolongar y disfrutar del placer.
La ultima acusación es la muerte prematura el gozador se mata a fuerza de continuos deleites, en cierto modo cada goce profundo es una pequeña muerte porque no concibe el después. En realidad el placer no acorta la vida sino que la ahonda, no está en la duración sino en la intensidad.
La ética se ocupa de la mutua dependencia  entre los humanos y el placer, al gozar no se necesita de nadie esa efímera autosuficiencia aparenta separarnos de la ética.
En la sociedad actual se promueve el goce pero el goce con precio o valor económico de gasto o consumo. Los placeres sin precio son mirados como antivalores o despreciados.
Capítulo 9
Elegir la política
La política permite la defensa de las ideas argumentadas que cualquiera puede aceptar o rechazar, lo que no se concibe es que no exista la posibilidad de discutir las ideas. La idea política es una forma de hacer y no una forma de ser.
La política permite conocer cuales son las ideas acerca de un proyecto económico o las directrices sociales el hacer una sociedad.
Pero las personas rechazan la política  y se etiquetan con un soy o no soy.
Hacer política es comprometerse con el hacer.
Los aspectos sociales los podemos comprender porque ha sido gente como nosotros quienes los han llevado a cabo por lo tanto tenemos la posibilidad de transformar o reformar de acuerdo con proyectos compartidos. Cada uno de nosotros está compuesto por el tejido que trata de transformar.
La política de esta forma hace libre porque el individuo puede interactuar o legislar en el ambiente social  impulsando cambios posibles para una mejor sociedad.
El autor señala que la ciudadanía es la forma de integración social participativa basada en compartir los mismos derechos y no en pertenecer a determinados grupos.
La ciudadanía lucha por combatir la miseria y la ignorancia.
No es lo mismo el derecho a la diversidad, base del pluralismo democrático que la diversidad de los derechos que aniquila el pluralismo.
Por qué elegir  hacer política, el primero es la participación, se es sujeto activo de las normas sociales que nos rigen, tomarse en serio la dimensión colectiva de nuestra libertad individual.
Elegir la política es elegir entonces la participación el estar activo dentro de una sociedad que nos corresponde vivir, tratar de obtener lo mejor de lo posible frente a los problemas supuestamente irremediables.
Capítulo 10
Elegir la educación cívica
Me llama la atención el título de este capítulo, porque es una preocupación para mi la responsabilidad de educar para ser ciudadano, persona y no solamente para obtener un título u oficio y ser nombrado profesional.
El autor señala que la educación cívica es la preparación que faculta para vivir políticamente con los demás en la ciudad democrática participando en la gestión de los asuntos públicos  y con capacidad para  discernir entre lo justo y lo injusto. Reflexión sobre la práctica social y los valores que la orientan.
Gestión de la vida propia en interacción con lo que tenemos en común con nuestros iguales.
En las sociedades democráticas  sus miembros son objeto y sujeto de las leyes que los gobiernan.
Se debe enseñar a deliberar sobre el rumbo a seguir, seres humaos capaces de la persuasión o sea capaces de persuadir y de ser persuadidos. Susceptibles de sentir y apreciar la fuerza de la razón y no la razón de la fuerza.
Ejercicio de humildad social, aceptar que todos somos necesarios...
Reconocer en el otro la cualidad de sujeto es reconocerle el derecho a la educación, “tener medios intelectuales para la libertad”.
Capítulo 11
Elegir la humanidad
Al parecer la humanidad se echa de menos ante un acto inhumano, y por eso nacen los derechos humanos porque ocurrieron actos contrarios a la humanidad.
Terencio “Soy humano y nada humano me es ajeno”
Los animales cumplen con paradigmas evolutivos  sin salirse nunca de ellos,  por pura necesidad el autor nos señala lo contrario es humano porque realmente se puede elegir el comportamiento. La naturaleza nos determina a ser humanos pero nos permite hacerlo a nuestro modo.
Que los hombres crezcan y vivan entre humanos siempre valiosos los unos a los otros todos considerados y respetados por igual.
Capítulo 12
Elegir lo contingente
El énfasis la valoración hiperbólica de lo contingente es decir la magnificación, cuando se magnifica se falsea.
El énfasis distorsiona por exceso de intensidad, anula las proporciones y desvirtúa la escala humana. Y precisamente de ese modo se boicotean todas las cosas que aportan sentido limitado pero auténtico a la vida, se imposibilita su disfrute y su mejora al querer darle el Sentido mayúsculo.
La ética y la estética de la contingencia, no resignadas por lo contingente  sino inspiradas por su transitoriedad y su incertidumbre.
Lo contingente es una condición inexcusable.
Nadie pretendería conservar lo eterno solo intentamos conservar lo que podemos perder.
El amor máxima celebración de la existencia de aquello que apreciamos como conveniente y que puede desaparecer. El verdadero amor se aferra con determinación temblorosa a lo que puede desvanecerse.
Sin continencia no hay ética que proteja ni estética que admire y disfrute.
Alegría la plena aceptación sin condiciones ni remilgos de la vida que se manifiesta entre el parpadeo del ser y el no ser. La alegría no rechaza ni justifica nada asume lo irrepetible y frágil y se deleita en él.
La alegría es el nervio que  nos vincula sin rechazo a la belleza en la estética y al bien en la ética. Ni el  bien ni la belleza  son propuestas inalterables, eternas, la belleza de lo contingente es también el temblor de lo que nos es dado como lo que nos falta.




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