El valor de elegir
Fernando Savater
Introducción. Plantea la imperiosa necesidad de preguntarse
que es la libertad y sus posibilidades de hacerla tangible en la vida del
autor.
Pretende ir más alla de una revisión
conceptual acerca de lo que es la libertad, se detiene en la importancia que se
le da a la semiótica cuando se torna más
importante lo que se dice que lo que se hace. Las definiciones no terminan
siendo convincentes porque siempre están ligadas a unos eventos en un tiempo y
lugar específicos.
El término libertad es complejo para
comprenderlo, aun cuando puedan haber definiciones simples como aquella que por
diferencia se dice que es la que le falta
a los que están en esclavitud o el que la tiene es porque no tiene
coacciones.
Cita a Erasmo “no navega mal quien
pasa a igual distancia de dos males
diferentes”.
El autor pretende con esta obra mas
que cerrar el tema dejarlo abierto para su continua revisión “la filosofía nos
permite vivir con dignidad inteligente en la ausencia de certidumbres absolutas”.
Primera parte
Antropología de la libertad
Capítulo 1
El principio del hombre
“El hombre
no vive sino que dirige su vida” Arnold Gehlen
El hombre solo puede ser comprendido
describirse o interpretarse con categorías extra humanas, o desde la deidad o
desde el origen animal. El hombre no puede ser comprendido a partir de algún
concepto o categoría que le sea específicamente propio.
El ser humano queda definido según
Ghelen por ser un ser práctico un ser que actúa. Actuar es más que movimiento
es llevar a cabo un proyecto que trasciende el instinto las acciones tienen que
ver con diseño de de situaciones que no están dadas. Tiene que ver con
planificar para lo que puede preverse como para lo que no puede ser previsto
pero igual urge actuar ante este.
Por lo tanto el principio del hombre y
no su origen, sino el principio que lo hace desligarse de otros seres vivientes
están en la planificación y ejecución de la acción. Pero además el ser humano evalúa
lo planificado y ejecutado para seguir innovando y actuando.
El autor señala que el ser humano
comparte una parte instintiva, a la cual llama programa, con otros seres
vivientes, pero en cuanto a humanos no hay programa “tenemos la capacidad innata
de llevar a cabo comportamientos no innatos”.
El hombre tiene como característica la
ausencia de especialización en sus estructuras y sus funciones. La
especialización es una trampa ya que hace a la estructura biológica funcional
solo para una cosa en cambio la no especialización deja abierta las
posibilidades de acción; esto ocurre en los seres humanos no estamos
especializados y esto nos permite la flexibilidad de la adaptación. Encuentra
nichos en todos los ambientes y trasciende el presente inmediato.
Somos una especie en la cual se
mantienen los rasgos “fetales”, esta característica de mantener esta
indeterminación evolutiva se le denomina neotenia y es de suponer que es la
causa del éxito como especie.
Nuestra especie está muy bien
determinada por el desarrollo cerebral, el cerebro es el instrumento más apto para
improvisar e inventar ante las urgencias de la realidad; es el órgano
específico de la acción: conoce, delibera, valora y decide.
La vida humana perpetúa el rasgo
característico de la infancia: el aprendizaje la educación permanente, estamos
determinados a convivir con semejantes que nos enseñen y ayuden, nuestro medio
ambiente natural es la sociedad.
Cita el autor a Aristóteles al
distinguir entre praxis y poiesis. La praxis es autopoiético es creadora y
generadora.
Según Pico Della Mirandola (Oratio pro
hominis dignitate) todos los seres vivos tienen su lugar en la escala, pero el
ser humano no tiene lugar específico por lo tanto con la posibilidad de
ascender o descender en esa jerarquía, es decir con capacidad de actuar.
La dignidad del humano esta en ser
cocreador de si mismo su perfección está en no tener programa sino en
inventarlo y orientarlo hacia lo mejor.
La perpetua adolescencia humana es lo
que permite la acción con singular tenacidad y obstinación de las cosas mas
admirables y de las mas temibles, sin duda alguna la determinación por la
acción es lo que nos hace seres humanos ya que elegimos que acciones vamos a
llevar a cabo.
Capítulo 2
Incertidumbre
y fatalidad
“¿Se
delibera sobre todas las cosas y todo es susceptible de deliberación o sobre
algunas cosas la deliberación no es posible? Aristóteles
Sartre afirma que estamos condenados a
la libertad, es decir a la acción que es lo que define al hombre, no esta
contemplado no actuar sino cómo y dónde actuar.
Al no tener “programas de vida” los
seres humanos debemos proponernos planes de vida para vivir según un estilo.
Esto que señala el autor es
discutible, hoy en día existen muchos pueblos viviendo una vida de carencias de
alimento, agua y vivienda y con abundancia de enfermedades, no pareciera que
ese estilo de vida sea producto de su decisión. Cabría preguntarse si ¿ese el
programa de vida que éstas personas
quisieran vivir?
Señala el autor que vivir de forma
humana o humanamente esta llena de inquietud, la rutina que apacigua porque da certeza
de lo que ocurre o va a ocurrir no es característica del ser humano. Ser humano
consiste en buscar la fórmula de vida human una y otra vez.
En la acción humana interviene: a) el conocimiento de lo no dispuesto, b)
posibilidades que creemos disponer, y c) la disposición que tomamos.
Ludovico Geymonat lo señala en su obra
“la libertad”
- Estado
de las cosas: la situación como se presenta a quien intenta comprenderla.
Son teorías y leyes que permiten explicar la realidad y comprenderla para
actuar sobre ellas.
- Iniciativas
compatibles: es la factibilidad de las posibles acciones a elegir “abanico
de ofertas que tenemos para elegir”
- El
acto de la voluntad: optar por la mejor alternativa posible.
Actuar conjuga el conocimiento, la
imaginación y la decisión en el campo de lo posible. De esta manera la acción
es voluntaria, cita el autor a
Aristóteles en su ética a Nicómaco que
la ignorancia y la fuerza vician lo voluntario de la acción.
El autor señala que ambos términos son
relativos, si se obra por ignorancia por insuficiente conocimiento o por
conocimiento erróneo, el acto no es totalmente voluntario”, pero la deficiencia
de conocimiento no anula totalmente lo voluntario de la decisión. A la vez
señala que nunca tendremos el conocimiento cierto acerca del estado de las
cosas. Kant “la necesidad de actuar es mayor que la posibilidad de conocer”
Cada elección tiene entonces su nivel
de incertidumbre-
El otro impedimento es la coacción o
la fuerza, cualquier acto bajo estos términos no será un “acto humano” ya que
la elección no es posible.
Capítulo 3
¿Para qué? y ¿Por qué?
Sin intención no hay acción, refiere
el autor que un acto intencionado cuando se puede responder a las preguntas para que se hiciera y por qué
se realizó el acto.
El para qué es la intención del sujeto
que realiza la acción, el porqué es el motivo o causa. La intención apunta a lo
que se quiere efectivamente hacer el motivo o la causa por lo que se elige
hacer eso propiamente.
La causa de cada acción es siempre la
voluntad libre que se decide por un
motivo y no el motivo mismo. La voluntad que elige o el libre albedrío-
proaienesis o capacidad de elegir constituye lo medularmente importante de la
acción humana con dos componentes esenciales el yo o sujeto y la racionalidad.
Con conciencia del tiempo ya que el sujeto el yo sujeto y por lo tanto la
acción.
La voluntad humana es voluntad de
futuro, afán de seguir durando.
El proceso racional compara y
jerarquiza los motivos, los pone en relación con las posibilidades de
intervención en lo real.
Nuestros conocimientos y creencia
deciden lo que nos parece conveniente desear.
Las respuestas a ¿por que? Se actúa
- Necesidades
lo característico es su carácter negativo son carencias a remediar, cuya
privación se nos hace insoportable pero cuya satisfacción cuando es
habitual y fácil apenas le damos importancia.
- Deleites
son necesidades convertidas en lujos
- Compromisos
obligaciones racionales, ponernos en el lugar de otro, cumplir con lo
pautado (capaces de prometer)
- Proyectos
capacidad para innovar y transformar. Todos somos hombres de empresa comprometidos
con planes de futuro. Comprender el porvenir como parte de un diseño
propio y no sólo como rutina o como fatalidad o predeterminación.
- Experimentos:
expresión de nuestra idiosincrasia simbólica es actuar de una manera
diferente, el producto resultante es una forma única.
Capitulo 4
Entre lo bueno y lo malo
Nunca es inoportuno pensar con
inteligencia y no hay que dejar el histérico nombre de deber o de
Autosacrificio a lo que es simplemente un arte feliz y un compromiso racional.
En el mundo animal se busca la
repetición eficaz de un modo de existencia para la especie, en los seres humanos es la perpetuación y el
propagamiento de lo irrepetible.
En el arte de vivir pueden señalarse
dos partes, la primera cura sui el cuidado de sí mismo. La
segunda son las exigencias y los compromisos la ética. Implica el
reconocimiento de los otros para que en reciprocidad simbólica confirmen a su
vez nuestra humanidad.
El arte de vivir consiste en discernir
entre las diferentes formas de actuar y valorarlas.
Establece una axiología que es lo bueno y lo malo, y
una deontología (que debe hacerse y cómo debe hacerse)
De acuerdo con la naturaleza de sus
objetivos prácticos reconoce valores y configura normas.
Hay una cierta tensión dialéctica
entre lo asentado y lo renovador. Entre los valores considerados de modo
abstracto general y su concreta aplicación n un contexto y tiempo determinados.
El que actúa es quien tiene decidir lo
más oportuno en cada ocasión sin aplicar mecánicamente cualquier precepto o
normativa. Las pautas del arte de vivir ofrecen una orientación pero nunca podrán
sustituir la proairesis del sujeto (su posibilidad de elegir como él).
Dentro de este compromiso debemos
manejar los dos grandes términos el Bien y el Mal, los más antiguos y permanentes
fantasmas teológicos. Solo tienen sentido y utilidad de ser cuando se les
relaciona con algo.
Por estoes mejor bueno para o malo
para que o para quien.
La vida que los seres humanos intentamos
perpetuar y conservar es un devenir de símbolos que se entrecruzan en forma de
memoria, de comunidad de códigos, de visiones de futuro.
Los juegos simbólicos marcan la
individualización y el compartir lo
singular es lo que denominamos ética.
Lo bueno y lo malo es lo que se
opta por libre albedrío que es una forma
de libertad.
Capitulo 5
Tribulaciones
del albedrío
La conciencia se descarga de malas
elecciones y acaba desapareciendo como tal la conciencia.
Hay un determinismo parcial según
Rowen Ogien quien señala que optamos por
el bien si tenemos el conocimiento y escogemos el bien pero si es el mal es la ignorancia moral. El bien por nosotros
mismos el mal según las circunstancias.
La akrasia es optar por el
mal aun sabiendo que hay un bien.
Capítulo 6
Las
instituciones de la libertad
Pierre Reverdy “no hay amor sino pruebas de amor parafrasea
el autor “no hay libertad sino pruebas de libertad”
La primera es la conciencia que se es
capaz de elegir o rechazar
Estar asociados basados en leyes y costumbres permite configurar
unas elecciones racionales.
La sociedad es nuestra prótesis para
luchar desde la libertad contra el destino.
Las instituciones humanas, la cultura,
permite ahorrarnos muchas decisiones que nos desgastarían y no podríamos
atender aspectos importantes para individualizar nuestra personalidad.
El lenguaje es social porque lo
recibimos y es lo que nos permite la intersubjetividad
La técnica es la empresa que mas
define a lo humano. El progreso técnico
disminuye el tiempo en que se consiguen los beneficios “evolutivos” pero además
es cambiante y cuando no hace falta se desecha o se modifica la técnica
La técnica ofrece rápida eficacia y
permanente disponibilidad. El conjunto de prótesis libremente elegidas e
inventadas para resistirse al destino por lo menos de forma parcial.
Los seres humanos actuales no solo
somos el simple resultado de la evolución biológica sino la obra por la capacidad práctica de nuestros
antepasados.
La libertad se refiere a lo que podemos hacer y no a lo
que queremos hacer.
La libertad significa una relación social una división social
para que haya libertad tiene que existir un estado de no libertad.
Segunda
parte
Elecciones
recomendadas
Elegir la
verdad
El autor señala que la verdad no
siempre es aceptada por las personas, y
es verdad en un aquí y un ahora,
respecto a algo a una posición por lo tanto no es absoluta. Tampoco puede
decirse que se relativiza la verdad, en lo que quiere decir que le quita
fiabilidad.
La verdad es una cualidad de nuestra
forma de pensar o de hablar sobre lo que hay
pero no un atributo ontológico de lo que hay.
La verdad es acierto o coincidencia la
posición de quien pretende saber que mejor se adecue a lo que pretende sabido.
La correspondencia entre lo conocido y lo que se conoce.
No todos los tipos de verdad son
iguales esto no quiere decir que toda verdad sea una construcción caprichosa o
imprecisa como las falsedades que se le oponen.
“que no lo sepamos todo no quiere decir que lo que sabemos es lo
inesencial tan absurdo resulta creer en la omnipotencia de nuestra razón
como en la de nuestra ignorancia.”
Capitulo 8
Elegir el
placer
El placer es en si mismo, no es un
medio instrumental para conseguir nada
ni siquiera es un fin en si mismo sencillamente es el deleite del
placer.
Son varios los reproches acerca del
placer, uno de ellos es la inmadurez se pretende que el placer sea aplazado
para poder ser maduro. Realmente el placer es atemporal porque inmuniza contra
los castigos o recompensas.
El segundo reproche o acusación contra
el placer es la rebeldía, buscar el goce es rebelarse contra la obligación...
Señala el autor que el ocio el goce o el placer debe ser considerado como algo
merecido por ejemplo pone al centro de cansancio (trabajo) para poder ganarse
el descanso o el ocio.
La templanza tiene su razón de existir
para prolongar y disfrutar del placer.
La ultima acusación es la muerte
prematura el gozador se mata a fuerza de continuos deleites, en cierto modo
cada goce profundo es una pequeña muerte porque no concibe el después. En realidad
el placer no acorta la vida sino que la ahonda, no está en la duración sino en
la intensidad.
La ética se ocupa de la mutua
dependencia entre los humanos y el
placer, al gozar no se necesita de nadie esa efímera autosuficiencia aparenta
separarnos de la ética.
En la sociedad actual se promueve el
goce pero el goce con precio o valor económico de gasto o consumo. Los placeres
sin precio son mirados como antivalores o despreciados.
Capítulo 9
Elegir la
política
La política permite la defensa de las
ideas argumentadas que cualquiera puede aceptar o rechazar, lo que no se
concibe es que no exista la posibilidad de discutir las ideas. La idea política
es una forma de hacer y no una forma de ser.
La política permite conocer cuales son
las ideas acerca de un proyecto económico o las directrices sociales el hacer
una sociedad.
Pero las personas rechazan la
política y se etiquetan con un soy o no
soy.
Hacer política es comprometerse con el
hacer.
Los aspectos sociales los podemos
comprender porque ha sido gente como nosotros quienes los han llevado a cabo
por lo tanto tenemos la posibilidad de transformar o reformar de acuerdo con
proyectos compartidos. Cada uno de nosotros está compuesto por el tejido que
trata de transformar.
La política de esta forma hace libre
porque el individuo puede interactuar o legislar en el ambiente social impulsando cambios posibles para una mejor
sociedad.
El autor señala que la ciudadanía es
la forma de integración social participativa basada en compartir los mismos
derechos y no en pertenecer a determinados grupos.
La ciudadanía lucha por combatir la
miseria y la ignorancia.
No es lo mismo el derecho a la
diversidad, base del pluralismo democrático que la diversidad de los derechos
que aniquila el pluralismo.
Por qué elegir hacer política, el primero es la participación,
se es sujeto activo de las normas sociales que nos rigen, tomarse en serio la
dimensión colectiva de nuestra libertad individual.
Elegir la política es elegir entonces
la participación el estar activo dentro de una sociedad que nos corresponde
vivir, tratar de obtener lo mejor de lo posible frente a los problemas
supuestamente irremediables.
Capítulo 10
Elegir la
educación cívica
Me llama la atención el título de este
capítulo, porque es una preocupación para mi la responsabilidad de educar para
ser ciudadano, persona y no solamente para obtener un título u oficio y ser
nombrado profesional.
El autor señala que la educación
cívica es la preparación que faculta para vivir políticamente con los demás en
la ciudad democrática participando en la gestión de los asuntos públicos y con capacidad para discernir entre lo justo y lo injusto.
Reflexión sobre la práctica social y los valores que la orientan.
Gestión de la vida propia en
interacción con lo que tenemos en común con nuestros iguales.
En las sociedades democráticas sus miembros son objeto y sujeto de las leyes
que los gobiernan.
Se debe enseñar a deliberar sobre el
rumbo a seguir, seres humaos capaces de la persuasión o sea capaces de
persuadir y de ser persuadidos. Susceptibles de sentir y apreciar la fuerza de
la razón y no la razón de la fuerza.
Ejercicio de humildad social, aceptar
que todos somos necesarios...
Reconocer en el otro la cualidad de
sujeto es reconocerle el derecho a la educación, “tener medios intelectuales
para la libertad”.
Capítulo 11
Elegir la
humanidad
Al parecer la humanidad se echa de menos
ante un acto inhumano, y por eso nacen los derechos humanos porque ocurrieron
actos contrarios a la humanidad.
Terencio “Soy humano y nada humano me
es ajeno”
Los animales cumplen con paradigmas
evolutivos sin salirse nunca de
ellos, por pura necesidad el autor nos
señala lo contrario es humano porque realmente se puede elegir el
comportamiento. La naturaleza nos determina a ser humanos pero nos permite
hacerlo a nuestro modo.
Que los hombres crezcan y vivan entre
humanos siempre valiosos los unos a los otros todos considerados y respetados
por igual.
Capítulo 12
Elegir lo contingente
El énfasis la valoración hiperbólica
de lo contingente es decir la magnificación, cuando se magnifica se falsea.
El énfasis distorsiona por exceso de
intensidad, anula las proporciones y desvirtúa la escala humana. Y precisamente
de ese modo se boicotean todas las cosas que aportan sentido limitado pero
auténtico a la vida, se imposibilita su disfrute y su mejora al querer darle el
Sentido mayúsculo.
La ética y la estética de la
contingencia, no resignadas por lo contingente
sino inspiradas por su transitoriedad y su incertidumbre.
Lo contingente es una condición
inexcusable.
Nadie pretendería conservar lo eterno
solo intentamos conservar lo que podemos perder.
El amor máxima celebración de la
existencia de aquello que apreciamos como conveniente y que puede desaparecer.
El verdadero amor se aferra con determinación temblorosa a lo que puede
desvanecerse.
Sin continencia no hay ética que
proteja ni estética que admire y disfrute.
Alegría la plena aceptación sin
condiciones ni remilgos de la vida que se manifiesta entre el parpadeo del ser
y el no ser. La alegría no rechaza ni justifica nada asume lo irrepetible y
frágil y se deleita en él.
La alegría es el nervio que nos vincula sin rechazo a la belleza en la
estética y al bien en la ética. Ni el
bien ni la belleza son propuestas
inalterables, eternas, la belleza de lo contingente es también el temblor de lo
que nos es dado como lo que nos falta.
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